viernes, septiembre 06, 2013

Niños Adaptación a la escuela



Nuestra capacidad de adaptación a las nuevas situaciones no se puede comparar con los recursos que tiene un niño para adaptarse. Nosotros contamos con un bagaje de experiencias que nos permite adaptarnos a las nuevas situaciones de una forma más suave y controlada.

La capacidad de un niño para integrarse en un ambiente nuevo depende de su forma de ser, pero también de cómo se desarrollan las pautas de su adaptación. Salir de casa e integrarse en un ambiente nuevo, con compañeros a los que no ha visto nunca, con normas distintas que hay que aprender y en un lugar desconocido, no es fácil. Por si fuera poco, papá y mamá no están allí para echar una mano.

Consejos para una buena adaptación a la escuela del niño



En la primera infancia, todo es nuevo para los niños. Y sólo nosotros, los padres somos los únicos que podemos ayudarles con el apoyo y la comprensión que ellos necesitan en momentos como éste. La integración del niño en una escuela debe realizarse paulatinamente, es decir, pasito a pasito, sin prisas ni agobios. Es muy importante respetar los tiempos y las exigencias de cada niño en particular.

Para conseguir que tu hijo se adapte bien a la escuela infantil o al colegio, sobre todo, si es la primera vez que le llevas, es recomendable seguir estos consejos que le ayudarán a superar esta situación con naturalidad.

1. Adaptación horaria. Al principio, lleva al niño sólo durante unas algunas horas a la escuela infantil y, poco a poco, ve aumentando el horario. Cada niño necesita de su tiempo.

2. Objetos de apego. Deja que tu hijo lleve, se así lo desea, su juguete preferido, o algo que le sea familiar y le mantenga unido con su hogar.

3. Despedidas rápidas. Evita prolongar las despedidas en exceso. Hay que transmitir seguridad al niño y evitar dramatismos. Tu hijo debe saber que dentro de un rato vendrás a recogerle y que lo que estás haciendo es lo mejor para él.

4. Motivación y ánimo. Al salir de la escuela infantil, dedica tiempo a tu hijo, jugando con él. Es bueno que descubra que lo que hace en el centro no es tan distinto de lo que hace habitualmente en casa. Anímale a compartir contigo las experiencias que aprende en la escuela. Y demuestra alegría y entusiasmo por sus progresos.

5. Entradas y salidas. Es conveniente que la madre o el padre vayan a llevarle y a recogerle. Esta rutina le proporcionará seguridad y, además, se acostumbrará antes al cambio.

6. Contacto directo. Siempre que lo consideres necesario habla con la profesora o educadora sobre tus dudas, tus inquietudes y sobre cualquier cambio que observes en el niño.

7. Actividades. Busca estar informada sobre las actividades que están desarrollando en clase: fichas, canciones nuevas, estaciones del año, etc, para entender y potenciar su aprendizaje.

8. Evolución y etapas. Los aspectos de la evolución del niño deben ser coordinados con las educadoras (retirada del pañal o del chupete) para que se lleven de la misma forma en casa y en la escuela.

9. Alimentación. Procura tener en cuenta qué es lo que come cada día en la escuela infantil, solicitando el menú, para poder ofrecerle una dieta más equilibrada.

10. Ambiente relajado. Para una mejor adaptación del niño a la escuela infantil conviene que su día no empiece con prisas o agobios por salir de casa. Asi que nada de prisas por la mañana. Procura despertarle con tiempo para que desayune tranquilamente y se dirija sin agobios a la escuela infantil

Estimula a tu bebé en el agua


​​La natación p​ara bebés o matronatación es una actividad que favorece la estimulación de los bebés. La actividad en el agua estimula el desarrollo de la motricidad del bebé y fortalece la relación con los padres. La natación para bebés o matronatación es una actividad que favorece la estimulación de los bebés. Es muy beneficiosa para desarrollar la motricidad del niño. La natación para bebés debe iniciarse a partir de los seis meses de edad, cuando el sistema inmunológico del bebé se encuentra más desarrollado.
- Es muy beneficiosa para desarrollar la motricidad del niño y debe iniciarse a partir de los seis meses de edad, cuando el sistema inmunológico del bebé se encuentra más desarrollado.
- Lo ideal en una clase de matronatación es que sean los papás quienes se bañen con el pequeño. De esta manera, la actividad ayuda a fortalecer la relación con los padres.
- Es muy importante que en la piscina en la que se desarrolle la actividad haya juguetes de colores vistosos, que llamen la atención al bebé

Los beneficios para los niños de comer en familia


Ayer, durante la cena, mi hijo de dos añitos se decidió a probar la ensalada de lechuga y tomate. Es verdad que no le ha causado gran entusiasmo, pero considero que ha sido un comienzo importante: ¡hasta ahora no había querido ni verla! Este pequeño logro, me hace pensar sobre los grandes beneficios de comer en familia o en grupo en tema educativo de la alimentación infantil.
Como sabemos, la imitación es la mejor herramienta de que disponemos los padres para persuadir eficazmente a nuestros pequeños, a ellos les encanta repetir los comportamientos de las personas que forman parte de su entorno. Yo no puedo razonar con mi hijo sobre las virtudes de comer frutas y verduras, si yo no las pruebo. A través de la imitación de conductas, nuestro hijo se apropiará de los hábitos saludables de la alimentación de la familia o del colegio.

La alimentación saludable de los niños empieza en casa


Pues bien, comer en familia además de favorecer la introducción de nuevos alimentos, tiene otros muchos beneficios igualmente interesantes:
- La alimentación infantil se desarrolla en el contexto y ambiente adecuados, sin improvisaciones, lugar en donde todos los miembros de la familia participan y disfrutan. El niño que come sólo en ocasiones se aburre y lo hace con desgana porque prefiere evadirse de la situación y del lugar. El niño debe entender que alimentarse consiste en disfrutar de una necesidad, no en una obligación o momento desagradable. El comedor o la cocina se convierten en el "aula de prácticas" idónea para la alimentación infantil.
- A partir del año, se favorece el interés por acceder a dietas no trituradas y a la masticación, y la imitación de padres y hermanos les despierta el deseo de comer solos y, en consecuencia, el interés por esarrollar la motricidad de las manos.
- Se les marca un ritmo a la hora de la comida: se les enseña a comer despacio y masticando bien, pero sin entretenerse o abandonar el plato a su suerte; como dice el dicho, "sin prisa, pero sin pausa".
- Se consigue abrir el apetito en los niños a los que les cuesta comer, al igual que cuando nosotros somos invitados a un banquete y llegamos a comer incluso más de lo que nos apetece por disfrutar del momento y de la compañía.
- Nos ayuda a detectar y prevenir posibles desórdenes en la alimentación infantil: anorexias, sobrealimentación, fobias o alergias, sean o no temporales.
- El momento de la comida nos sirve para enseñarles a tener pequeñas responsabilidades en el hogar como poner la mesa o recogerla, barrer las migas del suelo, etc.
- Se consigue alimentar, no sólo el cuerpo, sino también la comunicación entre padres, hijos y hermanos. Es un excelente momento de encuentro familiar, de los que disponemos pocos a diario.
El aprendizaje de una conducta alimenticia correcta es muy relevante y es misión fundamental de los padres, así que pienso que lo mejor es incorporar a nuestra mesa lo antes posible, a los miembros más pequeños de la familia, aunque haya que hacer hueco para su trona y ajustar los horarios a sus rutinas o necesidades de alimentación infantil.

La ropa del bebé. Ideas para comprar las prendas del recién nacido

La ropa es uno de los primeros elementos con los que el bebé entrará en contacto al salir al mundo exterior. Además de suave y hecha de tejidos naturales, debe ser cómoda, para el bebé y para la madre.
A partir de la semana 20 del embarazo, cuando se confirma mediante la ecografía el sexo del bebé, es un buen momento para empezar a comprar las prendas que usará el bebé los primeros meses de vida, aprovechando que la madre se encuentra en el mejor trimestre del embarazo, cuando las nauseas ya han pasado y aún no se siente pesada.

Antes de salir de compras, deberemos hacer una planificación, ya que la ropa especialmente el primer año de vida se queda pequeña en unas cuantas semanas.
Es muy importante revisar bien las etiquetas al comprar la ropa, ya que indica no sólo el tamaño y la composición de la prenda, sino también los cuidados que requiere.
Cuando vayamos a comprar las prendas para el bebé debemos fijarnos en 5 aspectos básicos:
1. La talla: la ropa del bebé se mide en centímetros, de acuerdo con la altura, y por meses. La mayoría de las prendas de recién nacido comienzan en la talla 0, que equivale aproximadamente a 50 cm. Esta ropa dejamos de poder usarla enseguida, por lo que es recomendable comprar prendas por lo menos a partir de la talla 0-3 meses, que equivale a unos 54 cm. Como cada fabricante tiene sus medidas para tallar deberemos tener en cuenta que los franceses tallan más pequeño mientras que los americanos y los del norte de Europa tienen tallas más generosas.
2. Materiales: las fibras ideales para confeccionar la ropa de bebé son los tejidos naturales, transpirables y sin mezclas, como el algodón o el lino. Es conveniente evitar al máximo posible las fibras artificiales, ya que, además de ser calurosas, pueden provocar reacciones en la delicada piel del bebé. Hay que descartar también otro tipo de materiales como el mohair o la angora, porque sueltan pelos.
3. Comodidad: Es un aspecto básico que debemos tener en cuenta, ya que las prendas que compremos deben ser cómodas tanto para el bebé como para nosotros, que los vamos a vestir. Lo más recomendable son los bodys cruzados, los trajecitos y los peleles que se abrochan de arriba abajo, por el frente con automáticos o cremalleras y los pantalones también con automáticos en el arco de las piernas. Debemos evitar especialmente los cuellos muy cerrados que pueden lastimar la frágil cabeza del bebé cuando lo vistamos. Las mangas deben ser anchas, para que también pasen fácilmente por los brazos. Debemos evitar las prendas con gomas, que puedan apretar y poner en riesgo la seguridad del pequeño.
4. Calidad: Como los primeros meses del bebé no requerimos una gran cantidad de prendas, es aconsejable que la ropa que adquiramos sea de una buena calidad. Antes de comprar una prenda, debemos darle la vuelta y revisar las costuras pasando el dedo por ellas: no deben picar ni rascar. Tampoco tiene que haber hilos sueltos. Asimismo, si tiene algún tipo de bordado, éste no debe marcarse en el interior.
5. Seguridad: La ropa del bebé, además, tiene que ser segura. Es fundamental que revisemos que todos los elementos, como los botones o los automáticos estén perfectamente fijados a las prendas. Debemos evitar adornos como, cintas y lazos, que puedan ahogar al bebé.

lunes, septiembre 02, 2013

A TU NIÑO NO LE GUSTA LA CARNE?



Como mamá, seguro te preocupas cuando se niega a comer carne pues aunque no eres nutrióloga, sabes que contiene nutrimentos necesarios para su desarrollo.
Las razones por las que puede empezar a rechazarla son varias: quizá descubrió que están comiendo animales que adora, le desagrada la textura o simplemente no la quiere. Tranquila. Sólo conoce para qué sirven las proteínas y cuáles son los alimentos sustitutos para compensarlas.
Las proteínas

Son necesarias para formar o reponer diferentes tejidos del cuerpo como músculos, piel, sangre, piel y , huesos, y además contribuyen al crecimiento y desarrollo de los niños.
Los sustitutos
Si tu hijo se niega a comer carne puedes darle alimentos ricos en ellas como:
  • Pollo
  • Pavo
  • Huevo
  • Embutidos (jamón, salchichas, salami)
  • Lácteos (leche, queso y/o yogurt)
  • Leguminosas (frijoles, habas, lentejas, alubias y chícharos)
Te preguntarás cómo es posible que unos frijoles puedan sustituir a la carne, pues simplemente porque los dos contienen proteínas, aunque los productos de origen animal también tienen más grasa y por ello debes regular su ingesta y ofrecerlos siempre con una ración mayor de verduras.